Limpieza energética a distancia con llave ankh y péndulo. Se trabaja con un testigo tuyo: no tenés que estar conectada, ni preparar nada, ni trasladarte.
La llave ankh es el símbolo egipcio de la vida, esa cruz con un lazo arriba que aparece en la mano de casi todas las figuras de los templos. En este trabajo no se usa como amuleto ni como adorno: se usa como herramienta, para desanudar y retirar.
El péndulo viene de la radiestesia y cumple otra función: rastrear dónde está lo que hay que trabajar, y confirmar cuándo el trabajo terminó. Uno abre y el otro mide.
Todo se hace a distancia, a partir de un testigo tuyo: habitualmente tu nombre completo, tu fecha de nacimiento y una foto reciente.
Dormir y levantarse igual de cansada, sin una causa que lo explique.
Una discusión fuerte, un lugar del que saliste rara, una etapa que te dejó el cuerpo pesado.
Mudanzas a un lugar que ya tenía historia, o un espacio donde el clima cambió y no se sabe por qué.
Abrir un local, arrancar un proyecto, cerrar una etapa. Despejar antes de poner lo nuevo.
Las dos cosas se hacen a distancia y las dos son acompañamientos complementarios, así que la pregunta aparece seguido. La diferencia práctica está en la intención: el reiki acompaña y repone, y la limpieza energética retira. Se pueden hacer las dos, en general en ese orden.
Se coordina por WhatsApp. Mariana te dice qué necesita como testigo, trabaja en su espacio y después te cuenta cómo fue. No tenés que estar conectada mientras dura.
El valor y las formas de pago se conversan por WhatsApp al coordinar. No hay compromiso por preguntar.
Se coordina por WhatsApp. Preguntar no compromete a nada.