Sesiones de reiki y acompañamiento energético a distancia. Una práctica complementaria, para los momentos en los que el cuerpo también pide parar.
El reiki es una práctica de origen japonés, sistematizada por Mikao Usui a comienzos del siglo XX. En una sesión, quien la practica acompaña a otra persona en un estado de relajación profunda, trabajando con la atención y la respiración.
Lo que la mayoría de las personas describe después de una sesión es algo bastante concreto: descanso, la sensación de haber aflojado algo, y a veces dormir mejor esa noche. Eso es lo que se ofrece acá, y no más que eso.
Mariana es reikista además de tarotista, y trabaja las dos cosas por separado: una consulta de tarot es una consulta de tarot, y una sesión de reiki es otra cosa. No se mezclan dentro del mismo encuentro salvo que se acuerde así.
Semanas cargadas, cabeza que no para, la sensación de estar funcionando en automático.
Cuesta desconectar a la noche y el descanso no termina de reparar.
Mudanzas, duelos, separaciones, transiciones. Momentos que el cuerpo también registra.
Como complemento de lo que ya estás trabajando, sea una terapia, una consulta de tarot o un tratamiento.
Las sesiones son a distancia. Se coordinan por WhatsApp: se acuerda un horario en el que puedas estar tranquila o tranquilo, sin interrupciones, acostada o sentada cómodamente, en tu casa.
No hay nada que preparar ni nada que hacer durante la sesión más que estar. Después, Mariana te comparte cómo fue y quedan a disposición las observaciones que hayan surgido.
El valor de la sesión y las formas de pago se conversan por WhatsApp al coordinar. Igual que con las consultas de tarot, no hay compromiso por preguntar.
Coordinamos un horario tranquilo por WhatsApp. Preguntar no compromete a nada.